La belleza de Montpellier,
el último secreto oculto del Sur de Francia
Montpellier, capital de la región de Languedoc-Rosellón, tiene una larga tradición como ciudad universitaria
y posee una de las universidades más conocidas de Francia, donde estudia más de una cuarta parte de
los 260000 habitantes de Montpellier.
Montpellier posee un magnífico centro histórico con sus calles estrechas y pintorescas, sus mansiones
privadas muy elegantes del siglo XVI y sus numerosas cafeterías a la sombra de árboles, así como
una vida cultural muy rica. Gracias a sus incontables tesoros históricos, la ciudad está oficialmente
reconocida como una « Ville d'Art ». Otra característica más de su vida cultural son los músicos callejeros
y los artistas además de los diversos y reputados festivales que allí se celebran. El ambiente cálido
típicamente mediterráneo se refleja en la vida cotidiana.
Montpellier está abierta como un anfiteatro hacia el mediterráneo con sus extensas playas de arena fina,
sus lagunas con inmensas colonias de flamencos rosas en estado salvaje. Gracias a su privilegiada
situación entre la Provenza, la Camarga, las montañas Cevennes y los Pirineos, Montpellier ofrece
grandes posibilidades para hacer excursiones. El interior es fascinante y conserva sus encantos
naturales con numerosos desfiladeros, riachuelos y pueblos clasificados entre los Más Bellos de Francia.
Asimismo, es la región productora de vino más grande del mundo con excelentes vinos a descubrir y
catar. El
clima es excelente.
El verano dura a veces hasta finales de octubre, e incluso en
invierno podrá disfrutar en las terrazas de los cafés. El sol brilla durante más de 300 días al año...
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